
Se acabó, ya no más, ahora te miro y ya no siento esas mariposas en la tripa, no me sale una sonrisa sin motivo o dejo de escuchar todo a mi alrededor para escucharte a ti, ya no me levanto ni me acuesto pensando en ti, ya no eres nada, ni nunca mas serás nada. ¿ Qué me ha costado? Claro que me ha costado, pero ha merecido la pena.
A.
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