
Abre los ojos poco a poco, se le ilumina la cara con los rayos de sol que entran por la ventana, y sobre su rostro se dibuja una gran sonrisa. Sábado. Hoy le va a ver.
Se levanta de su cama de un salto y se va a desayunar. Intenta centrase preparando el examen de matemáticas del martes y procurando que la mañana no se la haga muy larga. Las dos, come lo más rápido posible con un nudo en el estomago y se va directa al baño a prepararse.
Se ducha y se seca el pelo. Se calza unos vaqueros desgastados, pitillo, una camiseta de manga corta y unas botas no muy altas a juego. Se recoge un moño descuidado y se pinta no muy llamativos los ojos y los labios.
Las seis de la tarde, se pone una cazadora por encima y un gorro. Sale por la puerta sonriendo.
Andando rápido llega a la plaza donde siempre quedan, y allí esta, entre el grupo de gente está él, la mira y ella le sonríe, el se va haciendo paso entre la gente y la da un gran abrazo, ella le da un beso en la mejilla. Le quiere, le quiere demasiado pero nunca será lo suficiente fuerte como para decírselo.
Se levanta de su cama de un salto y se va a desayunar. Intenta centrase preparando el examen de matemáticas del martes y procurando que la mañana no se la haga muy larga. Las dos, come lo más rápido posible con un nudo en el estomago y se va directa al baño a prepararse.
Se ducha y se seca el pelo. Se calza unos vaqueros desgastados, pitillo, una camiseta de manga corta y unas botas no muy altas a juego. Se recoge un moño descuidado y se pinta no muy llamativos los ojos y los labios.
Las seis de la tarde, se pone una cazadora por encima y un gorro. Sale por la puerta sonriendo.
Andando rápido llega a la plaza donde siempre quedan, y allí esta, entre el grupo de gente está él, la mira y ella le sonríe, el se va haciendo paso entre la gente y la da un gran abrazo, ella le da un beso en la mejilla. Le quiere, le quiere demasiado pero nunca será lo suficiente fuerte como para decírselo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario