domingo, 19 de diciembre de 2010

Sonríeme.


Abre los ojos poco a poco, se le ilumina la cara con los rayos de sol que entran por la ventana, y sobre su rostro se dibuja una gran sonrisa. Sábado. Hoy le va a ver.
Se levanta de su cama de un salto y se va a desayunar. Intenta centrase preparando el examen de matemáticas del martes y procurando que la mañana no se la haga muy larga. Las dos, come lo más rápido posible con un nudo en el estomago y se va directa al baño a prepararse.
Se ducha y se seca el pelo. Se calza unos vaqueros desgastados, pitillo, una camiseta de manga corta y unas botas no muy altas a juego. Se recoge un moño descuidado y se pinta no muy llamativos los ojos y los labios.
Las seis de la tarde, se pone una cazadora por encima y un gorro. Sale por la puerta sonriendo.
Andando rápido llega a la plaza donde siempre quedan, y allí esta, entre el grupo de gente está él, la mira y ella le sonríe, el se va haciendo paso entre la gente y la da un gran abrazo, ella le da un beso en la mejilla. Le quiere, le quiere demasiado pero nunca será lo suficiente fuerte como para decírselo.

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